ONU: Línea roja de Netanyahu, momento memorable

Associated Press
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, muestra un dibujo mientras explica las preocupaciones por los avances de Irán en su proyecto nuclear el jueve,s 27 de septiembre de 2012, ante la Asamblea General de la ONU. (AP Photo/Seth Wenig)
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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, muestra un dibujo mientras explica las preocupaciones …

NACINONES UNIDAS (AP) — No estuvo tal vez a la altura del gesto de Hugo Chávez simulando que el podio donde había estado George W. Bush olía a azufre. O del zapatazo de Nikita Jruschov. Pero la "línea roja" de Benjamin Netanyahu en torno a los avances nucleares de Irán fue el episodio clave de la 67ma sesión y se incorporó a la galería de momentos memorables de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Netanyahu, hombre de personalidad fuerte, acostumbrado a los pronunciamientos enérgicos pero poco dado a los gestos ampulosos, sorprendió el jueves al presentarse ante la Asamblea con un papel blanco que contenía un sencillo diagrama ilustrando —en el dibujo de una bomba— los avances de Irán en la producción de uranio enriquecido, e instó a las naciones a trazar una "línea roja" que represente el momento en que hay que intervenir para evitar que ese país esté en condiciones de producir armas nucleares.

Agregó que se está haciendo "tarde, muy tarde", y dio a entender que está llegando la hora de actuar.

La impresión general fue que se trató de un recurso efectivo, que transmitió un mensaje claro.

"Si se ve ante una línea roja claramente especificada, Irán se retractará y ello dará más tiempo para las sanciones y la diplomacia", expresó, resumiendo en pocas palabras su planteo, que puso en primer plano el tema de los avances de Irán en el terreno nuclear, desplazando incluso las inquietudes por la guerra civil de Siria, que habían dominado el debate.

La ocurrencia del líder israelí fue comparable a otros grandes momentos vividos en la Asamblea General, como el del presidente venezolano Chávez en el 2006, cuando al día siguiente de la presentación de su colega estadounidense Bush dijo ante el mundo: "El diablo está en casa. Ayer el diablo vino aquí. En este lugar huele a azufre".

Tres años después, en otra escena impactante, el presidente boliviano Evo Morales se presentó al podio con una hoja de coca y pidió la despenalización de ese cultivo tradicional en su país.

Yasir Arafat se sumó a la lista de personas que hicieron sonadas incursiones ante la Asamblea General cuando en 1974 se apareció con una rama de olivo en una mano y un arma en la otra. "Traigo en una mano la rama de olivo y en la otra el arma de los que luchan por la libertad. No permitan que deje caer el olivo", dijo en la ocasión.

Todas estas fueron situaciones planificadas de antemano. El zapatazo de Jruschov en 1960, en plena Guerra Fría, no, y más de medio siglo después sigue siendo el incidente más sonado jamás registrado en una Asamblea.

Furioso por los comentarios de algunos delegados, Jruschov se sacó un zapato y comenzó a golpear la mesa.

El gesto de Netanyahu relegó a un segundo plano el tema de Siria, que generó múltiples pronunciamientos y reuniones entre bambalinas. Fue interpretado por algunos como un último esfuerzo tendiente a convencer a Irán de que suspenda su programa nuclear. El paso siguiente sería un ataque militar para destruir las instalaciones nucleares iraníes.

Los aliados de Israel han optado hasta ahora por las negociaciones diplomáticas y descartado la vía militar.

El presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, por su parte, no dio indicio alguno de que esté dispuesto a abandonar su programa nuclear.

El otro tema saliente de la Asamblea fue el desafío que lanzaron los presidentes de México, Colombia y Guatemala para que la ONU y el mundo en general admitan que las políticas para combatir el narcotráfico basadas en la represión del comercio ilegal no funcionan y se aboquen a la búsqueda de soluciones alternativas.

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