EEUU: Jueza bloquea reglas de detención de niños migrantes

AMY TAXIN
Fotografía de archivo del 9 de julio de 2019 de empleados escoltando a jóvenes a clases en el centro de detención más nuevo del gobierno de Estados Unidos para menores migrantes en Carrizo Springs, Texas. (AP Foto/Eric Gay, Archivo)

LOS ÁNGELES (AP) — Una jueza federal bloqueó el viernes las reglas del gobierno del presidente Donald Trump que permitirían mantener a los menores inmigrantes en instalaciones de detención con sus padres por tiempo indefinido.

La jueza de distrito Dolly Gee dijo que las nuevas reglas no cumplen con el acuerdo Flores, alcanzado en 1997, que ordena al gobierno dejar a los niños en libertad bajo tutela de un familiar que viva en Estados Unidos lo más pronto posible y que sólo estén detenidos en instalaciones que cuenten con autorización estatal.

Gee dijo que el acuerdo Flores _llamado así por una demandante adolescente_ permanecerá vigente y regirá las condiciones de todos los niños inmigrantes en custodia de Estados Unidos, incluso aquellos que estén con sus padres.

“El acuerdo ha sido necesario, relevante y crucial para el beneficio público de mantener los estándares de detención y liberación de menores que llegan a las fronteras de Estados Unidos”, escribió la jueza en su fallo.

“Los acusados por voluntad propia negociaron y se apegaron a estos estándares para todos los menores en su custodia, y hasta ahora ninguna regulación final ni cambio de circunstancias amerita que se ponga fin al acuerdo Flores”.

El gobierno de Trump pretendía poner fin al pacto y presentó las nuevas reglas con la esperanza de mantener a los niños inmigrantes detenidos junto a sus padres. La medida es parte de una estrategia más amplia contra los solicitantes de asilo que llegan a la frontera suroeste, muchos de ellos familias centroamericanas con niños.

El acuerdo Flores permite que el mismo sea eliminado gradualmente una vez que se emitan reglas que cumplan con los términos establecidos para la atención de niños migrantes.

Los abogados que representan a los niños migrantes detenidos aplaudieron la postura de Gee en el caso, la cual les expresó inicialmente a través de un borrador del fallo. Señalaron que no permitirían que el gobierno utilice a los jóvenes inmigrantes para intentar que los migrantes que huyen de situaciones desesperadas no pidan asilo en Estados Unidos.

“Seguiremos defendiendo vigorosamente los derechos de los niños migrantes detenidos”, dijo Neha Desai, directora de inmigración en el National Center for Youth Law, a los reporteros.

El Departamento de Justicia señaló que el gobierno está decepcionado con el dictamen debido a que hicieron todo lo requerido para la implementación de las nuevas reglas.

La Casa Blanca difundió un comunicado la noche del viernes, en el que criticó el fallo de la jueza.

“Durante dos años y medio, este gobierno ha trabajado para restaurar el ejercicio fiel de las leyes promulgadas por el Congreso, mientras que jueces activistas han impuesto su propia visión en lugar de esas leyes que fueron promulgadas debidamente”, señaló el comunicado. “El vacío de 20 días establecido en el Acuerdo Flores viola el retiro y detención que establece el Congreso, creando un sistema judicial completamente nuevo. Esta destructiva evasión al sistema de detención y retiro creado por el Congreso debe terminar”.

Los abogados de ambas partes señalaron que estarían dispuestos a reunirse para discutir si algunos aspectos de las normas no quedan sujetas al acuerdo. Gee les fijó un plazo hasta el 4 de octubre para hacerlo.

En el último año, más de 400.000 migrantes que viajan en grupos familiares, incluyendo niños, han sido detenidos en la frontera con México.

Como parte de sus medidas en materia migratoria, el gobierno de Trump ha obligado a los migrantes a esperar en territorio mexicano su fecha de audiencia en las cortes de inmigración y requirió que aquellos que atraviesen un tercer país en su camino a la frontera soliciten refugio en ese territorio antes de pedir asilo en Estados Unidos.

Activistas migratorios han criticado los cambios, que ponen en riesgo el otorgamiento de asilo para muchas personas que huyen de la violencia en sus países de origen.