Asocian las dietas Atkins, Ornish y DASH con pérdida de peso y disminución de la presión

By Lisa Rapaport
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Por Lisa Rapaport

(Reuters Health) - Varias dietas populares que insisten en patrones alimentarios reducidos en grasa y carbohidratos, moderados en macronutrientes, están asociadas con el adelgazamiento moderado y la reducción de la presión sistólica y diastólica a los seis meses, de acuerdo con un metaanálisis.

"Nuestro estudio coincide con la evidencia a favor de las dietas para adelgazar y proteger el corazón", dijo el coautor Gordon Guyatt, de la Universidad McMaster, Hamilton, Ontario.

A diferencia de la dieta habitual, las dietas reducidas en carbohidratos, como Atkins y Zone, y las dietas reducidas en grasas, como Ornish, tenían un efecto similar a los seis meses en el descenso de peso (4,63 v 4,37 kg (certeza moderada)) y la reducción de la presión sistólica (5,14 (certeza moderada) v 5,05 mm Hg (baja certeza)) y la presión diastólica (3,21 v 2,85 mm Hg (baja certeza)).

Con las dietas moderadas en macronutrientes, como DASH, el descenso de peso fue algo menor y lo mismo sucedió con la reducción de la presión.

El efecto de las dietas reducidas en carbohidratos fue menor que el de las dietas reducidas en grasas y con contenido moderado de macronutrientes para reducir el colesterol LDL (1,01 (baja certeza) v 7,08 (certeza moderada) v 5,22 mg/dL (certeza moderada)), pero las dietas reducidas en carbohidratos también estuvieron asociadas con un aumento del colesterol HDL (2,31 mg/dL (baja certeza)).

Entre esas dietas más populares, las que más ayudaron a adelgazar y bajar la presión fueron Atkins (peso = 5,5 kg; presión sistólica = 5,1 mm Hg; presión diastólica = 3,3 mm Hg), DASH (respectivamente, 3,6 kg; 4,7 y 2,9 mm Hg) y Zone (4,1 kg; 3,5 y 2,3 mm Hg) a los seis meses (certeza moderada en todos los casos).

Ninguna dieta mejoró significativamente los niveles de colesterol HDL o proteína C reactiva a los seis meses.

El descenso de peso se redujo a los 12 meses con todos los patrones de macronutrientes y las dietas populares, mientras que los beneficios para los factores de riesgo cardiovasculares con esas intervenciones, excepto la dieta mediterránea, desaparecieron.

"Mientras que la dieta mediterránea es beneficiosa, a los 12 meses había muy poca evidencia de eficacia", dijo.

Una limitación del estudio es que muchas comparaciones proporcionaron evidencia con baja certeza, principalmente por inconsistencia e imprecisión, pero también por el riesgo de sesgo, según publica el equipo en The BMJ. Otra es que muchos estudios más pequeños incluidos en el análisis no informaron los resultados a los 12 meses y la mayoría de la evidencia tenía una certeza baja o muy baja.

FUENTE: The BMJ, online 1 de abril del 2020