El uso de heroína inyectable sigue siendo alto en Estados Unidos y explicaría el aumento de hepatitis C

By Linda Carroll

Por Linda Carroll

(Reuters Health) - El consumo inyectable de heroína se estabilizó en los últimos años, aunque no dejó de crecer durante más de una década, de acuerdo con un nuevo estudio.

Las tasas de uso, administración por vena y adicción no dejaron de crecer entre el 2008 y el 2016 para, luego, estabilizarse o caer levemente en los años siguientes.

La tendencia parecería seguir al aumento de la tasa de infección por hepatitis C y hasta podría explicarlo, según indicó la coautora del estudio, doctora Nora Volkow, directora del Instituto Nacional de Abuso de Drogas.

"Nos daba vueltas en la cabeza la idea de que la crisis de opioides estaría detrás del aumento masivo de los casos de hepatitis C."

Las infecciones por el VIH y el virus de la hepatitis C (VHC) asociadas con el uso de drogas inyectables estuvieron creciendo durante años, según publican los autores en JAMA.

Los datos de los CDC demuestran que las infecciones por el VHC empezaron a subir en el 2010, en especial en la población de 20-39 años.

Volkow explicó que la hepatitis C se transmite en el consumo inyectable de heroína cuando se comparten agujas y jeringas. La solución del aumento de los casos de hepatitis C sería que los consumidores accedan a agujas y jeringas limpias.

"Pero en muchos lugares no hay acceso a jeringas y agujas limpias", indicó. "Lo que estamos viendo describe la brecha entre lo que la práctica basada en la evidencia nos dice sobre cómo protegerse de la hepatitis C y qué estamos haciendo".

Su equipo analizó los resultados de las Encuestas Nacionales de Consumo de Drogas y Salud. Eran las respuestas de 800.500 adultos, de unos 35 años, que habían participado de las encuestas entre el 2002 y el 2018.

El consumo de heroína aumentó un 7,5% por año entre el 2008 y el 2016; luego cayó un 7,1% por año entre el 2016 y el 2018. Las cifras de uso inyectable de heroína y adicción siguieron patrones similares.

Pero, en algunos grupos, las tasas de consumo siguieron aumentando entre el 2002 y el 2018 para hombres y mujeres, de entre 35 y 49 años, caucásicos no hispanos y adultos del noreste y el oeste. El consumo inyectable de heroína entre los 18 y 25 años y los residentes del oeste central se estabilizó, pero siguió siendo más alto en el 2018 que en el 2002.

En el 2018, el consumo inyectable de heroína en el último año era más alto en los adultos del noreste y el grupo de 26-34 años.

Hubo señales de que el consumo de heroína estaría estabilizándose o disminuyendo, según dijo el doctor Michael Lynch, director médico del Centro de Intoxicaciones de UPMC. En Pittsburgh, las muertes por sobredosis bajaron un 43% con respecto del 2017 y los datos nacionales de los CDC sugieren la misma tendencia.


FUENTE: JAMA, online 11 de febrero del 2020