Gravedad y los problemas pulmonares iniciales no anticipan el estado de salud post-COVID-19

Marilynn Larkin

Por Marilynn Larkin

NUEVA YORK (Reuters Health) - Aunque la fatiga, el malestar y la disnea son comunes después del COVID-19, esos síntomas no estarían asociados con la gravedad inicial de la infección o la función pulmonar, de acuerdo con un nuevo estudio.

Para los autores, no es posible anticipar qué pacientes tendrán problemas de salud después de la infección.

"El estudio demuestra el contraste entre altos niveles de síntomas post-COVID y bajos niveles de pruebas anormales", dijo el doctor Liam Townsend, del Hospital St. James, Dublín, Irlanda.

"Por el impacto clínico, los pacientes necesitarán una evaluación presencial o virtual de sus síntomas después del alta, en lugar de confiar en los pruebas diagnósticas".

En Annals of the American Thoracic Society, su equipo publica los resultados en 712 pacientes con COVID-19 del Hospital St. James entre marzo y mayo del 2020; el 12% que murió. El 56% recibió atención ambulatoria y el 44% necesitó internación, incluido un 14% derivado a la UTI.

A 487 pacientes se les ofreció una consulta ambulatoria y el 31% (en promedio, 48 años) asistió a los 75 días del diagnóstico. El 48% de ese grupo había estado internado, incluido un 12% derivado a la UTI.

No hubo diferencias demográficas entre los pacientes internados con o sin derivación a la UTI, pero los que quedaron internados en terapia intensiva tuvieron una hospitalización más prolongada.

Al comienzo de la infección, el 69% de los pacientes internados tenía radiografías de tórax anormales, que en el 19% de los casos era sostenida con infiltrados o atelectasia persistentes. Esto no ocurrió en los pacientes con atención ambulatoria. Aun así, los hallazgos radiológicos anormales no estaban asociados con la gravedad inicial.

Tras el alta, el 62% de los participantes dijo que no había recuperado su estado de salud habitual y el 48% tenía fatiga. El malestar general y la fatiga sostenidos estuvieron relacionados con una mayor percepción del esfuerzo. Aun así, ninguna determinación de enfermedad respiratoria persistente estuvo asociada con la gravedad inicial de la infección, según publican los autores.

FUENTE: Annals of the American Thoracic Society, online 8 de enero del 2021