Prostatectomía radical reduce riesgo de cáncer, pero con más efectos adversos que tratamiento diferido

Marilynn Larkin

Por Marilynn Larkin

NUEVA YORK (Reuters Health) - Los hombres con cáncer de próstata localizado tendrán un mejor pronóstico con la prostatectomía radical (PR) que con el tratamiento diferido (TD), aunque también son más propensos a padecer incontinencia urinaria y disfunción eréctil, según publican un equipo en Cochrane Review.

"Como los hombres con cáncer prostático localizado tienen un riesgo relativamente bajo de morbilidad y mortalidad, hay que hacer una comparación difícil entre efectos adversos y progresión de la enfermedad", dijo el doctor Robin Vernooij, de la Organización Integral del Cáncer de los Países Bajos, Utrecht.

"Por lo tanto, los pacientes y sus médicos deberían conversar sobre la evidencia disponibles, con nuestra revisión, para determinar los beneficios y los riesgos de distintas opciones terapéuticas de acuerdo con los valores y las preferencias de los pacientes".

Su equipo revisó los estudios controlados publicados hasta febrero del 2020 que habían comparado la PR con el TD. El cáncer de próstata localizado se definió como tumores T1-2, N0 y M0.

Las definiciones de ambos TD disponibles (espera vigilada (EV) y monitoreo activo (MA)) "a menudo se usan de distinta manera en la literatura", aclara el equipo.

En Cochrane Database of Systematic Reviews, los autores publican que se incluyeron estudios sobre 2635 participantes (60-70 años). Tres estudios multicéntricos de Europa y Estados Unidos habían comparado la PR con la EV (1537) y uno lo había hecho con el MA (1098).

La PR podría reducir el riesgo de muerte por cualquier causa (HR=0,79; evidencia con certeza moderada). A los 29 años, eso se traduce en 764 muertes por cada 1000 hombres con la PR y 839 muertes con la EV. La PR también disminuiría el riesgo de morir por cáncer prostático (HR=0,57; evidencia moderada). A los 29 años, eso se traduce, respectivamente, en 195 y 316 muertes.

La PR también reduciría el riesgo de que avance la enfermedad (HR=0,43; evidencia baja); a los 19,5 años, eso es 391 casos de progresión por cada 1000 hombres con la PR y 684 con la EV. La PR podría bajar el riesgo de desarrollar metástasis (HR=0,56; evidencia moderada); a los 29 años, eso equivale a 271 metástasis por cada 1000 hombres con la PR y 431 con la EV.

La calidad de vida general en 12 años sería similar entre ambos grupos (RR=1,0; evidencia baja).

Aun así, con la PR, la frecuencia de la incontinencia urinaria sería mucho más alta (RR=3,97; evidencia baja), con 173 casos por cada 1000 versus 44 con la EV. Los resultados eran similares para la disfunción eréctil (RR=2,67; evidencia baja); a los 10 años, eso se traducía en 389 casos por cada 1000 hombres v 146 con EV.

Al comparar la PR con el MA, el equipo observó que no existirían diferencias en el tiempo hasta la muerte por cualquier causa o el riesgo de morir por cáncer prostático, de acuerdo con evidencia de calidad moderada.

Aun así, quizás la PR disminuya el riesgo de que avance la enfermedad (HR=0,39; evidencia moderada); a los 10 años, eso se traduce en 86 casos por cada 1000 hombres v 206 con el MA), además del riesgo de desarrollar enfermedad metastásica (RR=0,39; evidencia moderada).

La calidad de vida durante el seguimiento era similar entre los grupos. Aun así, la función urinaria empeoró con la PR.

Vernooij anticipó que el equipo monitorizará la evidencia y actualizará la revisión con nuevos estudios.


FUENTE: Cochrane Database of Systematic Reviews, online 4 de junio del 2020